viernes, 20 de noviembre de 2015

Hartos

Paseando por Barcelona veo muchos ejemplos de lo mismo: manzanas enteras de casas con una o dos banderas como máximo expuestas en sus ventanas: independentistas, catalanas, españolas. Hay excepciones , claro, pero abunda lo primero.

Me sugiere una reflexión, muchas veces hablada en diversos ámbitos: la mayoría de la gente está harta de banderías y de sus representantes políticos. Sólo quieren , queremos, vivir en paz, que no es poco, y que no nos trasladen sus filias y sus fobias y su querer ser cabeza de ratón o cola de león, pero siempre figurando, que es lo que les gusta, salir en la foto.

Mientras, nosotros lo que de verdad queremos es que funcione  a su hora el autobús, que los colegios estén bien dotados, que la sanidad nos atienda bien y a todos por igual.

Y que no nos roben. Y que si lo hacen, les podamos pedir cuentas con una justicia que no tarde años y años en juzgar mientras los imputados parecen reírse de los demás paseando su impunidad con descaro mientras llega su juicio.

Y que devuelvan lo robado, que ahora parece que todo se arregla  con unos añitos en la cárcel .

Queremos, en definitiva, gestores honrados de lo público. Nada más...y nada menos. 


jueves, 3 de septiembre de 2015

Refugiados

Refugiados. Desolación. Dolor. La imagen del niño muerto aparecido en la playa ayer me hace llorar.

¿Qué pasa con Los Emiratos árabes, Arabia saudí, Qatar, Bahréin? En teoría , hermanos suyos, países ricos, más cercanos a su idiosincrasia. Ése tendría que ser su sueño, su meta, donde no se convertirían en un gueto de arrabal,  con parecidas costumbres, religión.... Me pregunto por qué esos países no les abren sus puertas.

De eso ni se habla. Todos tenemos responsabilidades, no sólo unos.

Pero a Europa se la pone verde.

martes, 28 de julio de 2015

Educación democrática


Hace tiempo que vengo observando determinados comportamientos que me ponen sobre aviso de una progresiva degradación de algunas de nuestras instituciones.

 Un ejemplo: no soy monárquica, no me parece racional que por derecho exclusivo de nacimiento se deban tener más privilegios que los demás. Pero si una ley dice que el Jefe del Estado debe presidir los salones de plenos de los Ayuntamientos, la ley debe respetarse. Y la ley debe ser respetada mientras no se cambie esa ley. Como todas las demás leyes.

Últimamente, parece que los que "mandan" en diversos ámbitos hacen de su capa un  sayo en cuanto a lo de cumplir la ley, que sólo acatan si les gusta.

Las leyes son la única protección contra las arbitrariedades de los poderosos. Y aunque las leyes, a veces, parecen hechas sólo para protegerlos, mientras no se cambien democráticamente, hay que cumplirlas porque son la única garantía que tenemos.

¿Cómo se puede exigir a los ciudadanos que paguen impuestos o respeten las normas cívicas, por ejemplo, con semejantes ejemplos de falta de educación democrática ? ¿Es de recibo hacer sólo lo que a uno le gusta?

Cómo desearía que los políticos fueran profesionales de reconocido prestigio que por un tiempo limitado dedicasen sus conocimientos a la " res publica" , que debería ser un honor reconocido por la sociedad.

 Sobran visionarios, mesías y "cumbayás".

 De buenas intenciones está el infierno lleno.

viernes, 23 de enero de 2015

Trampa

Voy en un autobús no demasiado lleno que permite observar sin parecer demasiado descarada.
Un niño de siete u ocho meses no para de intentar levantarse del regazo de su madre que, ajena a todo lo que le rodea, juega y gorjea con el pequeño como si no hubiese nada ni nadie más en el mundo.
¡Cuánto cuesta criar a un hijo! Horas interminables sobre todo de sueño, cansancio, monotonía de horas de parques...Luego, preocupaciones, enfermedades, compañías...
Maravillosa trampa de la naturaleza para perpetuarse. Hace que cada madre se sienta única y olvide en una nube de endorfinas.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Canticorum iubilo


Se jubila Montse Rasclosa. ¡Quién lo iba a decir!

Montse muestra un carácter mucho más duro del que, en realidad, tiene: es mucho más tímida y tierna de lo que quiere aparentar.

Recuerdo mi primer encuentro con ella, en el año 86, cuando llegué al Bernat para quedarme. Seria, casi adusta, detrás de la mesa situada en lo que hoy es el despacho del Secretario: era la Directora. Poco sabía yo, entonces, del tirón que ejercería el Bernat sobre todos nosotros.

Un día, por los pasillos, tarareaba yo:

"Ya despunta la mañana

  de la Aurora el dulce sueño"...

y, sorprendida, me preguntó de qué conocía esa pieza coral. Resulta que ella también cantaba en el coro de su Instituto y que ambas coincidimos en un encuentro de corales que se celebró en Zaragoza cuando éramos adolescentes.¡Quién lo hubiera sospechado!

Omnipresente en las reuniones, en las comisiones, en las Juntas...o comprando mandarinas y turrones para nuestras inolvidables celebraciones de Navidad.

Siempre a la última("¡qué bien se compra en Gerona!").

Árbitro de un seminario difícil.

La vida nos ha llevado a ser vecinas de pueblo de vacaciones. Ahora sí, con más tiempo, espero que podamos seguir tomando cafés.

                                                           Con cariño

viernes, 10 de octubre de 2014

Alemania


Días placenteros y de clima benévolo. Casi 20º a mediodía al lado del Bodensee.

Viñedos espléndidos en la ladera de Birnau: impresionante iglesia barroca con su precioso niño mielero. Pueblos cuidadísimos a lo largo del lago con flores siempre en los balcones y ni una mota de polvo o desperdicios en sus calles. La conciencia cívica de lo común es grande.

Más adentro, Rottweil y su Torre Negra de donde salen las comparsas de Carnaval. Y su iglesia principal, casi una catedral, con la Virgen que espantó a los invasores con  su mirada, según cuentan, y el delicado relieve del caballero que entrega su anillo a la dama.

Otoño aún casi imperceptible. Algunos árboles empiezan a amarillear. Pocos, ocres y rojizos.

La Selva Negra, majestuosa. Deliciosas sus tartas que muestran con orgullo en Glatt.

Amigos.

 

miércoles, 8 de octubre de 2014

La vuelta



Verano raro que no acababa de llegar y ahora no se va. Como si todo se hubiera retrasado. También en todo parece que vamos retrasándonos.
La corrupción, cada vez más creciente e inaguantable. Urge reeducar en la conciencia de lo público como propio.
El nacionalismo, cada vez más agobiante, trata de tapar su inoperancia en la gestión pública envolviéndose en historias románticas de corte místico.
Los islamistas radicales: la oscura Edad Media frente al siglo XXI. Desgarrador.
Y las farmacéuticas vuelven a ser sospechosas de actuar sólo por intereses financieros.
Vuelve Quevedo:
“Miré los muros de la patria mía…”