miércoles, 2 de abril de 2014

Compasión

No se oye esta palabra ahora casi nunca: compasión, de cum patire, padecimiento compartido con alguien, porque te pones en su lugar, por empatía.  Reina el " aquí te pillo , aquí te mato", o " el que la pilla es de él", o " tonto el último".
Tres años lleva desangrándose Siria, aquí al lado casi, y no pasa nada en nuestras cómodas vidas. África, siempre África, con hambrunas, explotación , corrupción despiadada; el dinero de cooperación no llega a donde debiera. Nos"rasgamos las vestiduras " cuando volvemos la vista hacia el pasado y nos preguntamos: ¿cómo es posible que no se hiciera nada ante esta o aquella atrocidad? Pero si ahora es lo mismo...
Leo con estupor que en Irán dejarán "casarse" a las niñas a partir de ¡ 9 años ! ¿Nadie con verdadero poder puede parar semejante vejación?

Y así una y otra, cada día, ante la indiferencia hipócrita de los poderosos del mundo.

domingo, 30 de marzo de 2014

El Caballero de Olmedo


Partimos de la base de que todo lector tiene derecho a interpretar un libro como mejor le plazca; y mucho más, un director de teatro.

Acabo de asistir a la representación,  en el Teatre Lliure de Barcelona, de El Caballero de Olmedo y he sentido cierta decepción porque no he visto a Lope de Vega por casi ningún sitio. Es verdad que lo andaluz- las palmas, las cajas, el cante- dan mucho juego en el escenario porque son de una gran belleza plástica y sensorial, pero ¿ qué hace un "gracioso" castellano hablando con acento andaluz? El bobo de las comedias de Lope es simple, bruto, seco a veces. ¿ Por qué acudir al tópico?

El negro presagio de la tragedia que le espera al caballero, cantado como un quejido, de nuevo andaluz...qué distinto de la polifonía de la canción popular con la que comienza la obra y que prometía otra cosa.

Es como si igualas una procesión sevillana y una castellana. Las dos son procesiones, sí, pero qué distinto espíritu las preside.

 

miércoles, 5 de marzo de 2014

Menorca


Despunta la primavera en las flores amarillas de los caminos, las acículas y el polen de los pinos, el azul de las flores de romero, las hojas nuevas de las encinas. Y los acebuches, por doquier.

Las paredes "secas", como llaman a las medianeras de los predios, hechas por mano experta, como un rompecabezas, encajadas, sin argamasa, de color ocre, bellísimas.

Los tejados pintados de blanco de las casas de Binibeca.

La vista desde el santuario de la virgen de Toro es espéndida: cala Fornells, Mallorca, la planicie y las viejas montañas del Norte.

La bahía de Mahón, las escaleras blancas que descienden hasta el puerto, el enorme convento, cuyo claustro es hoy mercado.

Ciudadela es, a veces, casi siciliana y otras, alguna de sus calles de bellos palacios nos lleva a rincones toscanos.

El tiempo detenido. " A poc a poc", como dicen ellos.

martes, 28 de enero de 2014

Azar


Cuando eres muy joven, aún crees que los acontecimientos que se sucederán en tu vida sólo dependerán de ti, de tu voluntad.

Si te paras a pensar en hechos que te parecen , o parecieron, relevantes, te das cuenta de que el azar fue determinante en que tomaras uno u otro camino, conocieras a tal o cual persona, vivieras en un sitio u otro, tuvieras una u otra ideología .La perspectiva de analizar otras posibilidades siempre resulta inquietante.

Desde la cuna tenemos unas u otras expectativas, desiguales e injustas, que en la mayoría de los casos  nos condicionan de por vida.

Sufrimos tantas veces por cosas que no podemos cambiar, como si dependiera de nuestra voluntad el que fueran de una determinada manera.

La Fortuna gira caprichosa sin que podamos intervenir. Guijarros diminutos arrastrados en un río a veces turbio, a veces plácido en un remanso del camino.

sábado, 11 de enero de 2014

Enero



Una  enorme bandada de estorninos casi tapa el tímido sol de invierno. El silencio se llena con sus cantos chillones y por un momento no puedes dejar de observar su acompasado vuelo. Al fin, la mayoría se posa sobre la parte más alta de los desnudos árboles y cesa, momentáneamente, el griterío.

En la terraza, el limonero languidece con estos fríos. Habrá que esperar a la primavera para ver si sobrevive. El romero, en cambio, florece y una vieja petunia blanca de verano aún resiste junto a la pared. Los geranios híbridos, de tallo leñoso- los otros se mueren por la mariposa negra- aguantan bien. En verano dan una flor delicada, redonda como el geranio, pero con pétalos aterciopelados, como los de los pensamientos, que ahora en invierno están espléndidos. Y la menta-nadie se resiste, al pasar a su lado, a coger una hoja para olerla-.También habrá que esperar a la primavera para volver a contemplar la buganvilla que tanto me gusta.

Como un carrito  lleno de piedras que se tambalea me siento a veces.

miércoles, 1 de enero de 2014

Cita

"...si quieren que les diga la verdad, me da lo mismo de dónde soy o de dónde son los otros. Me importa dónde estoy bien y con quién estoy, me importa la dignidad humana, la justicia y la paz. De dónde es uno es algo que no se elige."
                                                  La sangre de los inocentes   Julia Navarro
 

jueves, 28 de noviembre de 2013

Tramontana


Las cañas se cimbrean hasta casi tocar el suelo. Los pocos chopos amarillean o pierden sus hojas en este invierno adelantado de noviembre. El verde de los olivos, los cipreses y los pinos se vuelve  casi gris y sólo los barbechos rosas , ocres y rojizos destacan debajo de un cielo claro, sin sombras de humedad. Quedan algunas manzanas rojas por recoger, pero ya no hay color en los caminos. Las crestas blancas del mar y el Canigó con las primeras nieves, en primer plano, casi irreal por lo cercano que aparenta. Las calles, casi desiertas y los remolinos de las hojas muertas vagando por ellas.

Incomoda la tramontana cuando dura días y días, aunque limpie todo, hasta los malos humores de la gente . La leyenda cuenta que vuelve chiflados o genios a quienes la sufren.

Sopla y sopla sin descanso y los moradores del pueblo apenas salen. Sólo algunos foráneos, conmovidos por la belleza de lo que ven, se refugian en los pocos bares del pueblo que permanecen abiertos.