Te vendo mi piso,
pero si no me lo pagas , me lo tienes que devolver tal y como estaba. Es justo
que si no pagas, el vendedor recupere su piso, que era la garantía de pago. No
más. Todo lo demás son triquiñuelas legales.
miércoles, 13 de febrero de 2013
martes, 12 de febrero de 2013
Percepción
A veces, no es muy
frecuente, vas conduciendo por un trayecto muy conocido y, de repente, has
llegado y casi no sabes cómo. Tu cuerpo ha ejecutado los movimientos necesarios
para llegar a destino, pero tu mente ha estado en otro sitio, desconectada de
lo material: Marta y María.
Cuando entras en un
hospital, como enfermo o como acompañante, también el mundo que te rodea
desaparece. Todo se para. Ves colores, ráfagas y vida a tu alrededor, pero eres
como un "diablo cojuelo" de los demás, pero con niebla en los ojos. Estás
en otra dimensión.
Con el dolor no
físico pasa algo parecido. Comes, duermes incluso, preparas cosas para ti o los
demás, pero nubes de agujas se apoderan de tu mente.
El cuerpo sigue en
su esfuerzo de supervivencia. La mente vuela sola.
Acuso
Leo, con horror, el
caso de la niña de cinco años, musulmana, asesinada y vejada por su propio
padre, por sospechar que no era virgen.
La comunidad
internacional no puede mirar hacia otro lado. Es repugnante.
¡Justicia !
viernes, 18 de enero de 2013
El puerto de Arrebatacapas
Un día sí y otro
también: las mismas noticias de corrupción que nos ahogan y nos avergüenzan.
Desde cualquier partido político, desde casi cualquier posición social, aquí
parece que prima la idea de "tonto el último", y de que son unos
simples quienes no se aprovechan porque " o no saben o no pueden".Esto se ha convertido en el puerto de Arrebatacapas.
No puede ser...No
puede ser que sobre todo en los países del Sur- y qué mal me produce escribir
esto- , el robo de lo público sea tan frecuente. Tenemos que sacar nuestras
vergüenzas a la luz de una vez. Solo así podrá regenerarse la confianza en lo
público. Y hay que empezar por las familias y las escuelas en serio, porque el
que empieza robando una horquilla puede acabar robándonos a todos.
Se compara la
situación, a veces, medio en broma, aludiendo a la tradición picaresca. Pero
los pícaros literarios siempre acaban en la máxima deshonra, hasta Lazarillo,
aunque sea una víctima.
No puede haber
contemplación alguna. Y no vale el "todos son iguales, es imposible
hacerlo, es la condición humana"...;eso sólo es una coartada para que las
cosas no cambien. Sí se puede cambiar , aislando a los corruptos, y entre todos
tenemos que hacerlo.
viernes, 4 de enero de 2013
Sic transit...
Busco y no encuentro.
Una vieja casa, la única antigua que queda en el
entorno, me sirve de punto de referencia.
Al fin, lo que queda de un lado de la valla de la
finca que fue.
Recuerdo el columpio del ciruelo, el primero blanco en
primavera; los rosales de mi madre; los pensamientos, las caléndulas y los
miosotis de mi padre; las margaritas desbocadas, al lado de la pequeña piscina
y el joven sauce llorón, bajo cuyas ramas extendía la silla plegable para leer,
como guarecida en una cabaña de un bosque.
Luego, la casa, pequeña, acogedora, siempre esperando
ser ampliada al aumentar la familia; el horno, abajo; la chimenea, arriba.
Detrás de la casa , primero el semillero del huerto de
los experimentos: el milagro de ver crecer las cosas a pesar de la
inexperiencia. Y las uvas de espino que tanto gustaban a mi madre. Luego los frutales. Y al fondo,
el nogal.
Nada queda. Una carretera nueva y un complejo de esos
que llaman lúdico, a la inglesa.
Poco más de veinte años atrás...
miércoles, 12 de diciembre de 2012
El trabajo es un castigo divino
Algunos trabajos son muy penosos, como la mina o el mar; otros, muy rutinarios y tediosos. Pocas personas trabajan en aquello que les gusta. Son unos privilegiados porque el trabajo les proporciona, además, satisfacción personal. Y eso es extraordinario. Pero por encima de todo, el trabajo es un medio para conseguir la independencia económica, que es la única que de verdad nos hace independientes.
Mucho ha costado la equiparación del trabajo masculino y femenino y solo se ha conseguido , a medias, y desde luego solo en parte del " primer mundo".
Qué trabajo educar a nuestros adolescentes en la igualdad de oportunidades, en denunciar el techo de cristal de las empresas, en la justicia en el hogar...para que ahora vuelvan esas "barbies" recauchutadas, cuyo trabajo fundamental es mirar con arrobo al financiero o deportista de turno.
Otra vez la mujer florero.
lunes, 19 de noviembre de 2012
El cartero
Arrastra su carrito
amarillo. El cartero de mi barrio es un hombre entrañable: menudo, vivaracho,
con poco pelo y piel muy blanca, un aparatito en su oreja para oír mejor y unas
gafitas redondas; y siempre una palabra o una sonrisa amable. Mira y conoce a
quien saluda.
Pocas cartas llevan
ahora los carteros porque apenas se escriben en papel. Recuerdo las enormes
carteras de cuero que llevaban hace años, repletas, colgando del hombro. El cartero
se esperaba siempre con cierta impaciencia, con esperanza y, a veces, con temor
también.
Por eso, al verlo,
me trae a la memoria aquellos otros carteros antiguos, aquellos que en Navidad
se pasaban por las casas con su tarjetita, “el cartero le desea Felices Pascuas”,
para recibir el pequeño aguinaldo. Ya sabíamos cómo eran los sueldos y en
Navidad el corazón se afloja…
No sé si este oficio
durará ya mucho; pero mientras, el cartero de mi barrio es capaz, seguramente
sin saberlo, de alegrar las mañanas.
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