martes, 11 de octubre de 2011

Conocer y reconocer

Cuando oímos una música, leemos un libro o vemos un cuadro, una escultura, un edificio o una persona por primera vez, nos puede gustar, emocionar, estimular el deseo de saber más acerca de ello o dejarnos indiferentes.

¡Qué distinta sensación cuando reconocemos algo que previamente habíamos gustado! El placer estético del reconocimiento es, a veces, mayor que el del conocimiento porque, además, nos hace partícipes de un grupo de iniciados. Como esos guiños de algún autor en su texto al que incorpora alguna frase cuyo origen sólo algunos captan y que está ahí, precisamente, para eso. Es una comunicación diferente con el lector. O cuando reconocemos una música o un olor que activa nuestra memoria con una intensidad que ningún otro sentido puede igualar.

El deseo de conocer aguijona la vida y el de reconocer nos ancla en las experiencias vividas.

lunes, 10 de octubre de 2011

Arte

El arte tiene el poder de conmovernos. La creación de cualquier obra de arte casi siempre responde a una hipersensibilidad del artista respecto al entorno. El artista es, en general, una persona "herida" que tiene verdadera necesidad de expresarse, de comunicarse de algún modo con los demás a través de lo que mejor sabe hacer. Es egoísta y altruista a la vez. No puede dejar de hacer lo que hace, es el motor de su vida, y a la vez tiene la generosidad de compartirlo con los demás. Hay narcisismo y desamparo. El cariño nunca sobra.

sábado, 8 de octubre de 2011

El Filandón

En  las montañas de mi tierra, cuando todavía no había televisión, claro, cuentan los abuelos del lugar que existía el Filandón. En el Filandón,  además de hilar las abuelas ( de ahí el nombre), jugar los niños, festejar los jóvenes, comer lo que ofrecían los dueños de la casa  que por turno oficiaba de anfitriona, las diversas generaciones se reunían, y  alguno de los presentes empezaba a contar alguna historia, que se unía con otra  y con otra y con otra.



La cuidada de mi madre

Madre de mi corazón

Piensa que estoy en la cama

Y estoy en el Filandón



Y así pasaban las veladas del invierno, que solía ser largo y frío. Y en  torno a ese contar giraba toda la vida de los pueblos.




jueves, 6 de octubre de 2011

Contingencia

Hace calor aún. La mayoría se queja. También en julio, cuando el calor no acababa de llegar. Nuestro interior se remueve cuando aparece algo diferente. Y nos ponemos nerviosos.

 El cambio de estaciones, como las cosas de que nos rodeamos nos dan seguridad. Todo está en su sitio y es lo que toca. Llenamos nuestras casas de cosas absolutamente prescindibles; solo algunas significan algo que dejó huella. A nuestro alrededor todo está pensado para no dejarnos en soledad.

Nos agarramos a la costumbre y a las cosas para evitar el vértigo de la nada.

martes, 4 de octubre de 2011

Lengua

Todos nos equivocamos al hablar en el lenguaje cotidiano, precisamente porque es espontáneo. Y tiene su encanto cuando no es excesivo o demasiado vulgar. Otra cosa es ver balbucear, pararse, no saber hilar dos frases seguidas, como vemos a menudo en televisión, en las conexiones con hechos de actualidad. Y lo que ya es del todo inapropiado es que los locutores de los telediarios, que están leyendo y, por tanto, ahí ya no hay nada de espontáneo, digan cosas como... " los edificios se contoneaban con el temblor" o ..." a pocos metros de profundidad sobre la superficie terrestre", por poner un ejemplo reciente. Un poco más de rigor se echa de menos.

No sé cuáles son los requisitos para entrar en una televisión como presentador, reportero o enviado especial. Es posible que las pruebas, si las hay, sean escritas, como casi todos los exámenes en España.

Qué gusto da, en cambio, cuando escuchas ( la confusión entre oír y escuchar galopa ) a los pocos que se nota que cuidan lo que dicen. También ahí se nota el amor y la dedicación a su trabajo.

 En las conexiones con América central o del Sur, a veces, me sorprendo y me admiro de lo bien que hablan los campesinos y con qué precisión.

Salta a la vista que faltan pruebas orales y correctores.

lunes, 3 de octubre de 2011

Rutina

No hay cosa más desagradecida que las tareas de casa. Te esmeras en limpiar la cocina o el polvo de los libros,...qué sé yo...cualquier cosa y a los 3 días, da lo mismo el esfuerzo, el mimo o la intensidad que hayas puesto en ello. Allí está otra vez,  como antes; y vuelta a empezar. O eso o vivir en el caos, que es otra opción. ¡Qué trabajo tan poco gratificante aquel que se ve solo cuando no está hecho, y que pasa inadvertido si lo está!

domingo, 2 de octubre de 2011

Contemplación

El mar está en calma. La luz ya no es la misma, más oblicua ahora. A mediodía, el sol templa cuerpo y mente y por la noche y por la mañana, el airecillo pincha un poco en los brazos. El agua acoge, agradable todavía, y al sumergirme se borra todo. Quedan los ecos de las risas locas, de las canciones con guitarra, de las preocupaciones, de las prisas.
 ¡ Qué vida tan rara!