martes, 12 de septiembre de 2017

Vuelta la burra al trigo

Y dale al molino...otra vez más. 
Estamos hartos. hartos de tanta xenofobia y exclusión, aunque la disfracen de buenismo. ¿Cómo el presidente de toda una comunidad se manifiesta con una parte de la misma?
Hace tiempo que aquí, en Cataluña, no se habla de necesidades ciudadanas, ni de sanidad, ni de precariedad( hoy mismo han empezado las clases con 16 nuevos edificios  docentes, muchos de ellos en barracones prefabricados), ni de nada que no sea el independentismo. Además , desde una suficiencia excluyente: " no les va a dar tiempo a aplicar el 155"- suspensión legal de la autonomía-.. entre risas de ciertos diputados...que se traduce en " es que somos más listos y mejores que vosotros", donde "vosotros" somos el resto de españoles.
¡Qué tristeza! La sociedad dividida totalmente. 
Los gobernantes que atizan los sentimientos más primarios y vulgares deberían pagar por ello.
Tantas veces defendiendo a los catalanes ante los argumentos de quienes los ponían a parir...y resulta que ahora, al menos de casi la mitad de ellos y, muy a mi pesar, me voy a tener que retractar.

martes, 20 de junio de 2017

Campos

Ya no hay amapolas ni flores amarillas en los bordes de los caminos. Los pocos dientes de león que se atreven a salir están pálidos, cenicientos, agotados. 
En los campos, la siega ya está hecha y las pacas, como abandonadas al azar por mano caprichosa, dibujan un paisaje más propio de agosto que de ahora.
Sólo resisten los cañaverales, algún pequeño maizal y los girasoles, menguados por falta de agua, pero brillantes, relucientes y bellísimos al sol, implacable.
Los olivos, casi grises y los álamos, blancos, las hojas aleteando con la escasa brisa del atardecer.
Junio abrasador.

lunes, 12 de junio de 2017

Límites

Todo tiene un límite. Todo el mundo puede pensar y expresarse como quiera, que para eso vivimos en una democracia occidental, aunque algunos quieran decir que estamos en un estado totalitario y opresor. Me refiero a España. Gracias a que so no es verdad, algunos pueden decir esas mentiras y no pasa nada. 

Pero ya está bien de esforzarse en intentar insultar y difamar a los demás. Hay que decirlo bien alto y bien claro: los nacionalismos son retrógrados y xenófobos. Sólo hay que oír al presidente de la Generalitat catalana hablar de "aquesta gent" , refiriéndose al resto de los españoles y su gobierno, que, aunque nos guste o no, salió de unas urnas legítimas, para ver el desprecio con que habla desde su pretendido pedestal de superioridad.

La ley es la única garantía de un estado de derecho. ¿Hay que cambiarla? Pues hágase con todos los españoles que para eso somos el sujeto de la soberanía nacional. El resto es golpismo, les guste o no. 

sábado, 10 de junio de 2017

Tiempo de silencios

Meses silenciosos. Muchas vivencias. Ahora, rememorar, asimilar, revivir.

Primero, Murcia, desconocida hasta entonces, en febrero, pero con clima de mayo. Descubrimiento de lugares con paisaje lunar y otras, africano. Aprovechamiento del agua gota a gota, el mayor tesoro, que hace brotar unos limoneros en hilera, repletos de frutos, como un milagro de luz y color, bellísimos. Y las buenas gentes del campo que, al pedirles uno para impregnarte de su olor, te ofrecen un cesto lleno de ellos. Qué injusticia de precios para los que se sacrifican día a día, mientras otros se enriquecen con su sudor.

Marzo, Inglaterra, ya casi como una rutina, pero nunca igual. Cambridge, poderosa, etérea, como sus torres de piedra. El mercado, con su sabio del té y todas sus variedades. La campiña empezando a florecer, con todos los matices del verde. Este año se ha adelantado también aquí el calor. Visita a Peterborough. Las catedrales anglicanas, bellas y frías, aunque esta con grandes estufas en las naves laterales; no es frío físico el que transmiten. La tumba de Catalina, la reina española, primera  mujer de Enrique VIII, desterrada, pero no olvidada: la lápida nueva la pagaron por suscripción popular y en ella , además del precioso pendón español, romero y granadas frescas.

Y al fin, Salamanca. Maravillosa. Recorrer sus calles, plazas, catedrales, universidad...qué recuerdos y cuánta belleza. La vista desde el otro lado del río Tormes de la ciudad iluminada sigue siendo sobrecogedora e imprescindible. Amigos, risas y tiempo parado en el tiempo.

Ahora toca volver a las veredas amarillas del pequeño camposanto.


jueves, 9 de febrero de 2017

Febrero

Salpican las primeras margaritas el verde del pequeño camposanto. Ya en el borde de los caminos aparecen las tempranas silvestres amarillas y el romero de su barca está florido. Quietud. Ya no hay bandadas de estorninos y la tramontana, suave, deja una espléndida luz ampurdanesa de sol. El Canigó, nevado, majestuoso, al fondo; y el mar, apenas rizado, azul profundo.
Silencio, soledad, armonía en la perenne tristeza.

domingo, 22 de enero de 2017

Malos tiempos

Malos vientos parece que soplan en el mundo de nuevo: avaricia, nacionalismos excluyentes, ansia de dinero, guerras..."nihil novum", pero hay signos preocupantes de cierto retroceso.

Se oyen pocas palabras como altruismo, hacer el bien, solidaridad, conformidad, acuerdo, optimismo. Si miramos a los gobernantes del mundo,  parece que vuelven a excitar los sentimientos más primarios:  nosotros solos, somos los mejores, nuestra nación es lo primero...¿Dónde quedan las palabras humanidad, ayuda, compromiso, estudio, mejoría?...

Y encima las mujeres, después de años de trabajo, parece que vamos a peor: burkas, dominación machista o patriarcal en los países más pobres y en Occidente, donde parecía que las cosas iban mejorando...el modelo es "la mujer florero" ( véase EEUU y la presentación que hizo el nuevo mandatario de la llamada primera dama).

Así que hay que seguir reivindicando con fuerza que a las niñas listas y emprendedoras las llamen líderes, como a sus compañeros varones y no marimandonas, que todos somos seres humanos, independientemente de nuestra etnia, religión o sexo, que si no nos ayudamos unos a otros, la vida poco sentido tiene y sobre todo, que no podemos dar por sentado nada de lo que creíamos conseguido porque los manipuladores, los aprovechados, los "tonto el último" de turno siguen ahí renaciendo cada cierto tiempo como una maldición.